No hay derecho

Tras once meses "desaparecidos" en Córdoba, la noticia de que se han encontrado restos óseos humanos, quemados en una hoguera, que podrían corresponder a los hermanos Ruth y José, de 6 y 2 años, a quienes supuestamente "perdió" su padre y que está detenido como principal sospechoso, nos llena de horror. 

No tanto por el trágico y cruel desenlace, que de alguna manera ya temíamos muchos, entre otras cosas dado el tiempo transcurrido sin encontrarlos. 

Sobre todo, por lo que supone de terrible punto final a la ligera esperanza que podía quedar todavía de hallarlos vivos, especialmente para su madre, que se ve así arrebatada de lo que sin duda más amaba en este mundo. 

Pero también, por algo que es, a mi modo de ver, absolutamente indignante: que alguien sea capaz de matar a dos inocentes niños y no digamos ya si encima se trata de uno de sus progenitores, como apunta todo en este caso.

NO HAY DERECHO. 

Ruth y José tenían todo el derecho del mundo a disfrutar de sus vidas en total plenitud, libertad y seguridad, y nadie, absolutamente nadie, podía ni debía ni tenía justificación alguna -racional o irracional- para destruirlas. 

Ni la separación de los padres, ni nada de nada. Da igual el por qué. Sencillamente, es intolerable que haya sucedido. Y es más intolerable aún que   un progenitor, que debe -se supone- amar a sus hijos, cometa tal barbaridad.

NO HAY DERECHO. 

Los niños no son posesión de nadie, lo que incluye a los padres y las madres. 

Por el mero hecho de ser, cada niño es una persona que merece ser respetada, en todos los aspectos, físicos, psicológicos, emocionales... Por parte de padres, de educadores..., de todos. 

Es más, es obligación de los adultos y de la sociedad en su conjunto facilitar todo lo necesario para que puedan tener un desarrollo digno. Algo que, por lo general, nadie en teoría pone en cuestión.

Por desgracia, me temo que este nuevo horror nos recuerda cuán lejos estamos de cumplir y de asumir lo que bien defiende desde hace tiempo la Declaración Universal de los Derechos del Niño.

Un horror que se repite cada día en miles, millones de niños y niñas maltratados, explotados, abusados, asesinados... en todos los países del mundo, incluido el nuestro, ya sea por parte de familiares o por desconocidos.

NO HAY DERECHO.

¿Hasta cuándo este genocidio silencioso? 

¿Lograremos algún día un mundo seguro para la infancia, sin asesinos, pederastas, maltratadores, explotadores y otros de similar calaña..? 

Quizá sea una utopía. Pero, desde luego, es obligación ética -y legal- de todos nosotros hacer lo posible para que horrores como éste no se repitan. 

In memoriam de Ruth y José, y de todos los niños y las niñas que sufren a manos de "seres" que no merecen ser denominados humanos.