No son unas 'vacaciones' cualesquiera


Me hubiera gustado escribir esta entrada antes, coincidiendo con la presentación de la campaña de captación de voluntarios de verano la semana pasada. Pero como resulta que, igual que tantos -ahora menos de los que debería haber, dichoso paro- soy también una “currela”, me ha tocado últimamente trabajar sin parar en otras cuestiones. Pero en ningún momento me he olvidado de ellas, de las personas con discapacidad intelectual (DI) que forman parte de la asociación ANFAS, una entidad bien conocida en la Comunidad foral, con 50 años de vida y la Medalla de Oro de Navarra, promotora además de Tasubinsa, una empresa que da empleo y ocupación a más de 1.300 personas, buena parte de ellas con discapacidad. ¿Dónde estarían todas si no fuera porque existe esta empresa? ¿Dónde y cómo estarían ellas y sus familias si no fuera por que está ahí Anfas, con sus servicios de acogida, información y formación, atención temprana, apoyo escolar, musicoterapia, ocio y deporte, grupos de familias, grupos de hermanos, viviendas tuteladas... y un sinfín de actividades, con un buen y amplio equipo profesional y capaz de movilizar además a cientos de voluntarios para echar una mano en diversos programas durante todo el año?

  Dirán que a cuento de qué viene hablar ahora de Anfas. La razón es el Programa de Vacaciones de verano, que la entidad viene desarrollando nada menos que desde 1973 -aunque por aquel entonces se hablaba de “colonias”, según me cuentan desde la asociación-. Casi 40 años llevando a cientos, quizá miles, de personas con DI, en diversos grados, tanto a niños como a jóvenes y a adultos, a pasar unos días de vacaciones muy especiales, al mar o a la montaña, al campo o a la piscina, acompañados, porque no puede ser de otra manera, por profesionales y voluntarios. Y, al mismo tiempo y ésta es otra de las claves fundamentales, posibilitando “un respiro” a los familiares, que podían contar así con unos días para ellos solos, para disfrutar de sus propias vacaciones -teniendo en cuenta que atender a estas personas puede requerir en muchos casos un gran esfuerzo y mucha dedicación durante todo el año- o para hacer gestiones o para juntarse con amistades o para hacer lo que les viniese en gana y con todo el derecho del mundo.


  Quiero dejar claro que no soy socia, ni miembro, ni nada por el estilo... de Anfas. Sí que conozco de cerca y he vivido en la piel el mundo de la discapacidad, incluido el de la DI y el de Anfas, entre otras cosas por dedicación profesional. He conocido, igualmente, a lo largo de las últimas décadas, avances importantes -aun recuerdo cuando todavía se hablaba de “subnormales” y “deficientes”- en la sensibilidad social y en el desarrollo y la aplicación de métodos y técnicas de todo tipo para promover mayor y mejor aprendizaje y autonomía. También, espero, se ha ganado mucho -quizá, me temo, no todo lo que sería deseable- en la capacidad de CREER en estas personas y en sus posibles y potenciales capacidades, sin quedarnos únicamente en las limitaciones y discapacidades. Hoy tenemos incluso una Convención Universal de Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por Naciones Unidas y ratificada, por cierto, por nuestro país.

  En Navarra, además, siempre nos hemos jactado de ser una comunidad pionera en la atención a la discapacidad. Cierto es que las Administraciones han apoyado y apoyan en gran medida a este sector, incluida Anfas, por ejemplo mediante importantes subvenciones. Sin embargo, y ahí tienen razón en su queja muchas asociaciones del ramo, si estamos hablando de personas con “derechos”, y ojo, en nuestra última Ley foral de Servicios Sociales (1996) así se reconoce, ¿por qué tienen que depender aún sus programas y sus servicios -que, por cierto, deberían ser prestados directamente por la Administración, que para eso se supone que está, ¿no?- de unos presupuestos y unas convocatorias anuales, las del Gobierno de Navarra en este caso...? Porque luego pasa lo que pasa. Lo que ya ha pasado, por desgracia. Que con la crisis y los recortes, ¿dónde se ha metido la tijera? Por ejemplo, en la eliminación en este 2012 de la partida presupuestaria destinada a las vacaciones de personas con discapacidad -que estaba dotada con 230.000 euros, si mal no recuerdo- y que no sólo eran para Anfas sino para otras asociaciones de personas con discapacidades diversas.

  Y así, de un plumazo, se han cargado la ilusión de cientos de personas que no tenían ni tienen otro modo de disfrutar de unas vacaciones lejos de casa y de sus cuidadores habituales -por lo que las esperan con alegría durante el resto del año-, en lugares nuevos y bonitos, en los que poder disfrutar de los beneficios del sol, del mar, de la naturaleza..., con la compañía de profesionales y voluntarios que acaban siendo verdaderos amigos..., potenciando hábitos de autonomía y otras habilidades -porque esto, señores, no son, nunca han sido, unas vacaciones cualesquiera, sino un auténtico programa terapéutico-, y, encima, acercando en muchos casos y por primera vez a los voluntarios el mundo de la discapacidad rompiendo barreras y derribando muros psicológicos... Y miren ustedes, resulta que, además, como lo de la “inclusión” es una palabra muy bonita pero irreal todavía, a ver a qué destinos, lugares, campamentos... creen que podrían ir estas personas si no fuera gracias a un programa de estas características.

  Por todo ello, a mí personalmente no me valen los argumentos esgrimidos por autoridades y políticos sobre que como “sólo” son “vacaciones”, actividades “de ocio....”, era “lógico” meter la tijera por ahí. Se me ocurren otras muchas maneras de “recortar” y “ajustar” y por otros lugares. Por ejemplo, y como ya han señalado incontables comentaristas, recortar el sueldo a autoridades, altos cargos, políticos...





 Cierto que este verano muchos navarros tampoco se podrán ir de vacaciones, ni a la playa ni a ningún sitio, por culpa de la crisis, el paro y la desvergüenza de unos cuantos. Vergüenza es, desde luego, que haya que “rescatar” a la banca española con 100.000 millones, ¡¡¡MILLONES¡¡¡, europeos, prestados -no regalados, cuidado- y en cambio no haya manera de encontrar ni la forma ni el dinero necesarios ni para crear empleo de una vez y que la gente pueda disfrutar de unas vacaciones desde luego merecidas. Ni tampoco para que los usuarios de Anfas, 323 el verano pasado, se pudieran ir de vacaciones como otras veces, con una subvención foral de 80.000 euros que, ojo, no cubría la totalidad del gasto real, ya que otra parte la han puesto siempre y la siguen abonando las familias.

  Pero Anfas, con esa valentía que le caracteríza desde hace 50 años, no está dispuesta a tirar la toalla. Aunque, eso sí, no le ha quedado otra que “recortar” el programa -con menos beneficiarios, 200, menos días (de 10 a 7), y con destinos más sencillos y cercanos- y teniendo que aumentar la parte del dinero que deben abonar usuarios y familiares. También, teniendo que apelar a la solidaridad ciudadana, este año ya no sólo para que colaboren voluntarios, como venían haciendo hasta ahora todos los veranos, sino para lograr apoyos económicos al citado programa. Este año pon tu granito de arena, se llama la campaña presentada hace unos días en Pamplona.


 Que quede claro. Apoyo esta iniciativa porque es una cuestión de solidaridad, de justicia y de derechos. Nada de compasión, ni de lástima, ni de “pobrecitos”. Por si cabe alguna duda, traigo a colación la citada Convención Universal, en cuyo artículo 25 se reconoce “el derecho de las personas con discapacidad a participar, en igualdad de condiciones, en la vida cultural, el OCIO y el deporte”. Y, como ya he dicho que, para mi al menos, se trata de un programa terapéutico y no de unas meras vacaciones, recuerdo el artículo 21 que reconoce “el derecho” de las personas con discapacidad “a disfrutar de servicios y programas de habilitación y rehabilitación” (…) “para que puedan lograr y mantener la máxima independencia, capacidad física, mental, social y vocacional y la inclusión y participación en todos los aspectos de la vida”. Lo demás, excusas y milongas.

FOTOS CEDIDAS POR ANFAS


PARA ECHAR UNA MANO:

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Como madre de un niño con discapacidad intelectual que utiliza los servicios de ANFAS gracias por estas palabras donde se plasma perfectamente lo que significa el programa de vacaciones de verano realizado por ANFAS es una pena que la clase politica no lo vea asi .DONI

Rosa Maria Otamendi dijo...

Soy la abuela de un niño con autismo y tu articulo me ha emocionado. Enhorabuena por ser tan valiente y publicar algo que es una vergüenza que este pasando.Seguro que todos estos que recortan sin compasión,tienen ya programadas sus exóticas vacaciones.Un beso y felicidades por ser como eres.
Rosa

Anónimo dijo...

Con todos los respetos yo creo que tanto si hablamos de personas con discapacidad como de no discapacitados en los tiempos que corren cada uno se debería pagar sus vacaciones o quedarse en la piscina de su pueblo o ciudad. las pueden pagar sus familiares pero no pretendan con un articulo sensacionalista que todos los ciudadanos costeemos ni sus vacaciones ni otras cosas que seguro estamos de acuerdo sobran. Hay cosas más necesarias que unas vacaciones.

familiar de D.I. dijo...

VERDADES COMO PUÑOS Y NO ARTICULO SENSACIONALISTA ¡¡AUPA MARIA JESUS,!! DESDE UN FAMILIAR DE D.I.

Anónimo dijo...

Articulo muy sensacionalista y oportuno. Se han quedado sin vacaciones los discapacitados,sin educadores los colegios,sin medicos interinos,sin cobrar extras,etc... Estamos en crisis y como tal hay que apretar el cinturon,no ahogar, para salir adelante. Claro que venimos de un estado social donde daba para todo , pero así hemos demostrado que no se estaban haciendo las cosas bien. Supongo que desde la reflexion saldran oportunos y razonables comentarios , los sensascionalistas no sirven para que el estado de bienestar que viviamos vuelvan.

Roberto PEREZ JORDAN dijo...

POR ACLARAR. Nunca nadie nos ha regalado las vacaciones. Hemos recibido unas subvenciones para que el coste fuese menor pero los padres familiares de los discapacitados intelectuales hemos pagado el resto del coste de las vacaciones. Solo los voluntarios nos han regalado su tiempo y este año además su dinero renunciando a la compensación de gastos que les corresponde según la ley de voluntariado. Otros colectivos tienen subvenciones por ir de vacaciones, la tercera edad y los viajes del imserso. Otras actividades también se subvencionan: conciertos, exposiciones, visitas culturales, fiestas patronales, conferencias, congresos, asociaciones…. Lo que nosotros creemos que es injusto es que a un colectivo desprotegido como es el de los discapacitados intelectuales se les SUPRIMAN dichas subvenciones para las vacaciones, no recortar sino SUPRIMIR. A los que nos tacháis de oportunistas os animo a que vayáis de voluntarios con ANFAS, seguro que no lo olvidareis y os ayudará a reforzar muchos valores. Y una vez más muchas gracias a los voluntarios por vuestro esfuerzo y por el cariño con el que tratáis a nuestros familiares.

Anónimo dijo...

Gracias María Jesús Castillejo, por haber levantado la liebre.
Me uno totalmente a tus reclamos y me solidarizo en la defensa del derecho de tantas personas que se ven afectadas por este recorte. Hay sitios de dónde recortar y tú los apuntas, antes que suprimir la partida que hacía posible la ayuda a los DI y sus familiares.
Creo que no está bien llamadas “vacaciones” de los DI, aunque en el fondo eso sean y todos los afectados esperan esos días como “vacaciones”. La palabra “vacación” tiene connotaciones muy concretas. No son vacaciones; son la posibilidad de que todas estas personas puedan salir de su entorno habitual, tomar contacto con la naturaleza, relacionarse con otras personas semejantes a ellas, recibir una inyección de vitalidad y poder volver a su entorno familiar como nuevos por la ilusión de los días vividos.
Para los voluntarios son unos días muy especiales: de mucho sacrificio, de mucha entrega, de recibir el cariño de estas personas que, si en algo son ricas, es en dar cariño y tienen la satisfacción de haber cumplido un bien social.
Al mismo tiempo es un relax para los familiares que, los 365 días del año, 24 horas cada día, tienen que estar pendientes, a veces con gran tensión y con no pocos sacrificios y generosidad, de este tipo de personas.
A quien piense que el erario público no debe prestar ayudas a estos programas, solamente les deseo que no tengan en su familia un caso de estos. O que acompañen solamente 24 horas a una de estas familias; seguro que cambiarán de pensamiento, de por vida, y no se les ocurrirá comparar los derechos de un DI con los derechos de un ciudadano cualquiera.
Reclamar esta idea no es oportunismo, ni se apoya en el sentimentalismo. Es un hecho especial, porque se dirige a personas especiales.
Las normas y leyes, o se hacen pensando en los más necesitados o no son normar y leyes humanas.
M.A.A.

Mª Jesús Castillejo dijo...

Muchas gracias a todos!!!

fito jimenez dijo...

Muchas gracias MªJesús. Aprovecho para contestar al Sr. anónimo que te acusa de sensacionalista y de pretender que los ciudadanos nos paguen las vacaciones de nuestros hijos.
Tengo dos hijos, una con discapacidad y otro sin problemas.
Para mi hijo sin problemas hay múltiples ofertas veraniegas: campamentos en el mar, montaña y ciudad; del Ayto, del Gobierno, de la Caja,..; todas ellas subvencionadas, lo cual me parece muy correcto.
Para mi hija con discapacidad y gran dependencia, la única oferta en Navarra es la que nos ofrece ANFAS, este año sin subvención.
El Sr. anónimo nos recomienda pasar el verano en las piscinas de nuestros pueblos, cosa que hacemos y bien a gusto por cierto. Estamos hablando de la subvención de 10 días de vacaciones(este año de 1 semana), no de todo el verano. Aprovecho para recordarle al Sr anónimo que las piscinas municipales también están subvencionadas. ¿las cerramos también?.
Acaba diciendo que hay cosas más necesaris que unas vacaciones. A qué se refiere? Al rescate de bankia? a los altos sueldos de los gobernantes? a las grandes obras públicas sin sentido: circuito de Los Arcos, TAV, canales, ...?
Todos pagamos impuestos (los poderosos menos proporcionalmente), y creo que la mayoría de los contribuyentes pensamos que la sanidad, la educación,.. y también las vacaciones de los niños, con o sin discapacidad son "cosas necesarias" mucho más baratas y rentables que bankia y compañia

Anónimo dijo...

Soy madre de una persona con discapacidad,quiero dar las gracias a María Jesús por ser tan generosa con este colectivo, que parece no importar a quien debiera (clase política),solamente para hacerse la foto de algún evento y así tranquilizar las conciencias de este sector (político),que después de hacerse con el voto,la vida de las personas con
DI y sus familias les trae sin cuidado, también para el resto de ciudadanos que por la crisis lo esta pasando mal.
Resaltar que es una vergüenza que estos hijos y sus familias nos quedemos sin la terapia que necesitamos para retomar con fuerza el duro trabajo para el resto del año,un abrazo María Jesús sigue así apoyando a Anfas y a las familias que la componen.

Anónimo dijo...

Gracias, por este articulo, llega al corazón y es una vergüenza lo que la administración hace por Anfas,familias y DI.
Yo si pudiera daria el oro y el moro, por que nuestros hijos se lo merecen,las familias como la mia y sobre todos los maravillosos profesionales y voluntarios.
No tengo palabras para agradecerte lo que haces por nosotros, publicandolo y para ANFAS. UN GRAN
BESO Y SIGUE APOYANDONOS. GRACIAS

CRISTINA dijo...

Dedicado para el anonimo que dijo que hay cosas mas impotantes que una vacaciones.NO TIENES NI IDEA.Es un respiro, para nuestros hijos y para nosotros las familias.LO mismo que para las personas de la tercera edad, que para esas si hay viajes muy baratos, subvencionados.Para que vosotros las familias podais descansar, pues esto es lo mismo. Pero con mucha mas necesidad, por que esas personas han disfrutado de la vida con menos problemas que nuestros hijos. Ellos son autenticos triunfadores y luchadores y se merecen algo mas que estar en una piscina, se merecen difrutar de un respiro. Despues de lo que han trabajado durante el curso. Por que nuestros hijos trabajan y se esfuerzan 3 veces mas, que los tuyos si los tienes, Porque tienen unas barreras a veces imposibles de atravesar y con su afan de superioridad hacen lo posible.Como no se van a merecer esas vacaciones, para ellos es su escape, muchos llevan todo un año soñando con ellas.
FELICITO A ROBERTO PEREZ JORDAN.por dar la cara y callarle la boca. Aunque a veces no hace falta callarle la boca. Por que a nuestros hijos no se los cambiamos por nada por que son humanos. Y yo me siento orgullosa por tener una niña con DI y verle avanzar dia a dia y mucho de su avance se lo debo a ANFAS. ANIMO

Soñando con las vacaciones dijo...

Artículo muy interesante pero me ha dado un poco de pena leerlo. Aun quedan muchos meses y quiero soñar con mis vacaciones en la playaa :(